Terminar un triatlón

Hace tres años que mi pasión por el deporte aterrizó en las pruebas combinadas, pero este fin de semana el desafío era particular. La carrera ,el triatlón de caleta Córdova (si con v), en el alejado barrio pesquero de mi ciudad Comodoro Rivadavia volvía a disputarse luego de una suspensión por mal clima la semana anterior

El lugar es paradisíaco con buen clima y viceversa, el de esta vez no era tan malo, pero todo había comenzado el año anterior…. en 2021 lo corrí con un mar como una licuadora y mucho frío , que me llevaba a tiritar antes de entrar, pero lo peor es que no registré yo el contexto y me llevó a cometer varios errores en el mar. El mar es algo tan bello, pero todo en presente y castiga los errores, me asusté con una corriente hiperventilé y me mareé, no podía siquiera meter la cabeza en el agua para nadar en estilo crowl o libre y terminé la vuelta nadando pecho pero sufriendo. Salí tan mal que por primera vez en mi vida abandoné una carrera (he corrido hasta con esguince de tobillo)

O se gana o se aprende y hay que reconocer y transitar las emociones, al miedo se lo enfrenta con coraje y luego de la experiencia al otro día estaba en la costanera nadando con mi amigo Cali Mertian, y con Matías Rasgido gran nadador de aguas abiertas que me enseñó varios tips incluyendo poner tapones en los oídos para evita el mareo.También haciendo catarsis vía wsp con el gran nadador Leo Durket y mi entrenador Mario Rodriguez. A las 2 semanas estaba nadando en el Nahuel Huapí con ansiedad pero sin miedo.

Este año me esperaba este desafío más en lo mental- espiritual que en lo físico, estaba no tan frío pero frío y con viento y así empecé a nadar, el recorrido es un triángulo con un vértice en la costa y los restantes en dos boyas. Al llegar a la primera boya, donde la profundidad del mar ya es de un puerto comercial, nos juntamos varios nadadores, apareció un dolor en el hombro … y el miedo otra vez, pero la diferencia fue enfrentar y permanecer hasta que se fuera, flotar parado, respirar, unas brazadas de pecho y bajó, mermó, no se fue pero me permitió seguir mientras miraba la lancha de prefectura a 5 metros pensando me rindo y listo.

El resto fue todo esfuerzo y ponerle cara al viento sudoeste, y encima salir para volver a hacer el recorrido otra vez, pasando por ese lugar ya más relajado y pensando en la distancia que restaba al final de la etapa de natación. Luego siguió la bici y correr entre amigos siempre te lleva una sonrisa ganada.

El fin de la jornada fue quedar segundo en mi categoría y encontrar a Matías diciendo viste que sí ibas a poder! , a los que alentaban en la costa y a todos los que disfrutan este deporte

Tenía muchas ganas de escribir todo esto para pensar todo lo que ganamos cuando las cosas «salen mal», amigos, experiencia, perspectiva y un gramo más de coraje salió de todo esto. Es mi mensaje para todos los que luchan con alguna dificultad, permanecer y resistir para poder seguir da frutos, no es fácil pero los da . Dar gracias a todos y en especial a la Natalia que silenciosamente está con el apoyo más importante el de la familia.

Gran abrazo

PD: bajo la primera boya hay algo además de agua y arena…jajjaja… será el nahuelito vernáculo.

1 comentario en “Terminar un triatlón”

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