Emprendimientos – La visión de Chamorro

El profe Chamorro compartió muchos de sus tips por Twitter. Siempre Provocador siempre para pensar

Acá estan

  1. Tu problema no es que sos malo vendiendo, tu problema es que tu producto es una mierda.

Así que en vez de tratar de vender algo que la gente no quiere, ocupá tu tiempo en hacer algo que la gente quiera y no haga falta vender.

  • La base de que un emprendimiento funcione es hacer algo que la gente quiere.

Inteligencia es una combinación de adaptarnos al mundo y adaptar el mundo a nosotros. En emprendimientos también.

Por eso no tiene sentido buscar oportunidades para emprender en abstracto. Las tenés que buscar desde tus gustos y fortalezas.

El basket no es ni mejor ni peor idea que el fútbol. Pero si sos Messi para vos es una mejor idea jugar al fútbol y una mala idea jugar al basket. Y si sos

@manuginobili, al revés.

No seas Messi queriendo jugar al Basket porque alguien te dijo que era una buena oportunidad.

No se trata de encontrar un balance entre la vida y el trabajo, se trata de encontrar un emprendimiento que se integre con tu vida y que no lo vivas como un trabajo.

Por eso no tiene sentido buscar oportunidades para emprender en abstracto. Las tenés que buscar desde tus gustos y fortalezas.

Inteligencia es una combinación de adaptarnos al mundo y adaptar el mundo a nosotros. En emprendimientos también.

3. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.

Para esto es muy importante poner las metas antes de empezar: “si no logro tal cosa en tal tiempo, hago un cambio”, porque si uno lo hace después tiende a ser autocomplaciente.

Tiramos la flecha y dibujamos el blanco alrededor de donde cayó.

Muchos emprendedores asumen que su problema es que saben poco de finanzas o que no saben vender. Pero su problema es en verdad que lo que venden no es suficientemente atractivo. O, dicho de otra manera:

Si hacés algo que la gente quiere mucho, es muy dificil que te vaya mal aunque hagas mal todo el resto. Si hacés algo que la gente no quiere, es muy difil que te vaya bien aunque hagas bien todo el resto.

Para esto es muy importante poner las metas antes de empezar: “si no logro tal cosa en tal tiempo, hago un cambio”, porque si uno lo hace después tiende a ser autocomplaciente.

Tiramos la flecha y dibujamos el blanco alrededor de donde cayó.

4. El gran peligro de los emprendimientos es el empate.

5. Cuando pensas un emprendimiento alineado con lo que te gusta, lo relevante no es lo que va a hacer el emprendimiento sino lo que vos vas a hacer dentro del emprendimiento.

Está lleno de arquitectos/as que hacen una desarrolladora para generar trabajo de arquitectura y después están todo el día negociando terrenos, vendiendo departamentos y hablando con inversores.

Hacete la pregunta: si me va bien con esto, ¿qué voy a estar haciendo yo todo el día?

Marx enseñó que la alienación es ser esclavos de nuestra propia obra.

Las universidades te entrenan para “pilotear un 747” no para “inventar y construir algo que vuele”. Son habilidades completamente distintas. Inclusive muchas veces, contrarias.

Pero emprender se trata de inventar y hacer funcionar algo que no existe, no de manejar algo que ya funciona.

6. Los emprendimientos son anti intuitivos.

7. Lo anti intuitivo nos cuesta, no nos gusta. Es difícil. Por eso casi nadie lo hace. Y por eso vale mucho. ¿Están listos/as para ideas anti intuitivas? (muchas no les van a gustar).

8. No vas a aprender a emprender ni en un MBA ni escuchando a emprendedores exitosos.

Messi puede tirar grandes tiros libres por su gran talento. Nos podemos inspirar y lo podemos admirar. Pero para aprender a tirar nosotros es mejor aprender del entrenador que entrenó a miles de jugadores y conoce la técnica.

Por eso, cuando escuches a un emprendedor exitoso preguntate siempre si su éxito se debe predominantemente a suerte, a talento y esfuezo o a un método repetible.

Si se debe a suerte no lo escuches más, si se debe a talento inspirate, si se debe a método, aprendé.

Una receta para esto es preguntarte: “si este que está hablando volviera a empezar de cero mil veces, cuántas volvería a construir algo tan grande”. Si la respuesta es “pocas”, no hay nada que aprender. Si la respuesta es “muchas”, escuchalo.

Por ejemplo, si Zuckerberg empezara mil veces de cero, cuántas volvería a construir un FB. Probablemente muy pocas. Poco que aprender de él.

Si Buffett empezara mil veces de cero, cuántas veces volvería a construir algo como BRK. Muchas. Todo que aprender de Warren.

Saber de quién aprender (y de quién no) es clave para mejorar. Buscá gente reflexiva que haya participado en muchísimos emprendimientos. Es más probable que puedas aprender de ellos que de los que tuvieron un caso de éxito.

A emprender se aprende emprendiendo y, mientras uno emprende, conversando con gente que tiene muchas experiencias en muchos emprendimientos.

El éxito se puede deber al talento, al esfuerzo, a la suerte o al método. Lo único aprendible es el método.

Quien tuvo éxito en un emprendimiento puede haber tenido éxito por suerte o por un talento personal (no enseñable). Probablemente no sabe por qué tuvo éxito. Pero cree que sabe.

Construye una historia y asume que su éxito se debe a una metodología que otros pueden aplicar. Y lo único que conoce es su caso.

Messi puede tirar grandes tiros libres por su gran talento. Nos podemos inspirar y lo podemos admirar. Pero para aprender a tirar nosotros es mejor aprender del entrenador que entrenó a miles de jugadores y conoce la técnica.

Por eso, cuando escuches a un emprendedor exitoso preguntate siempre si su éxito se debe predominantemente a suerte, a talento y esfuezo o a un método repetible.

Saber de quién aprender (y de quién no) es clave para mejorar. Buscá gente reflexiva que haya participado en muchísimos emprendimientos. Es más probable que puedas aprender de ellos que de los que tuvieron un caso de éxito.

9. Para tener buenas ideas hay que tener muchas ideas y buenos filtros.

10. Para tener buenas ideas es interesante invertir los problemas (invertir de dar vuelta). En vez de pensar “qué va a funcionar”, pensar “qué no va a funcionar” y hacer lo contrario.

11. Las ideas son producto de una época. Cuando se te ocurren, se le están ocurriendo a miles de personas más. Esas ideas, las que parecen buenas al principio, suelen ser malas, porque son comunes, intuitivas.

Las buenas ideas contradicen la intuición, parecen malas al principio (puntos 6 y 7).

Por eso es importante tener muchas ideas, hacerlas competir, descartar pronto las obvias.

Las buenas ideas resultan obvias después de que funcionaron. Las malas ideas parecen obvias antes de funcionar.

Conclusión: no se encuentran buenas ideas de emprendimientos pensando ideas de emprendimientos.

12. Las buenas ideas surgen muchas veces de interpretar bien los cambios (tecnológicos, demográficos, sociales, culturales, económicos, etc.

13. Estamos en una época de enormes cambios. De estos cambios van a salir las empresas y organizaciones del futuro. ¿Cuáles dirían que son los principales cambios de esta época?

Tiro uno para romper el hielo: teletrabajo y teleducación pueden transformar por completo nuestras preferencias sobre donde vivir y con eso la industria inmobiliaria entera, entre otras muchas cosa

14. Lo inesperado es una gran fuente de ideas. Lo que pensamos que va a funcionar y no funciona. Y lo que pensamos que no va a funcionar y funciona. Eso encierra información invaluable sobre lo que de verdad quiere la gente.

Y muy pocos la aprovechan porque es contraintuitiva e implica admitir que nos equivocamos en nuestro pronóstico.

15. Mejorarle la vida a un grupo de gente delimitado es una muy buena manera de empezar un emprendimieto.

Por ejemplo a los que tienen una enfermedad o una condición determinada.

Eso nos permite no enfocarnos en un producto ni en un servicio sino en las personas a las que le estamos mejorando la vida.

Y si es un grupo acotado podemos ganar su confianza, construir una marca y seguir generando bienes y servicios para seguir mejorandole la vida a ese grupo.

La clave es conocer a fondo las problemáticas, posibilidades y comportamiento del grupo al que uno va a mejorarle la vida. Por eso es mejor si uno mismo o alguien muy cercano está en ese grupo.

Ejemplo: “mi emprendimiento consiste en mejorarle la vida a la gente que tiene Parkinson”. Después puede haber mil bienes y servicios para mejorarles la vida, pero nosotros somos expertos en las personas con Parkinson, no en una solición particular.

16. Algo que generalmente no funcina: buscás una “oportunidad”, hacés un plan de negocios, te presentás en concursos, buscás capital, construís el producto, lo mejorás y después tratás de venderlo.

Ah! y hacés un estudio de mercado, encuestas y un plan de marketing, ingredientes importantes en la receta del fracaso.

17. Algo que generalmente funciona es empezar a vender algo que te sale bien hacer y que hacés para vos.

Tortas, software, robots, consejos, cuidado de plantas, educación, no importa.

Sin planes de negocios, sin buscar capital, sin marketing. Directamente a los amigos y conocidos.

Y ahí ves si te siguen comprando y te recomiendan. Esa es la única validación de un negocio.

18. La palabra clave en los puntos 16 y 17 es “generalmente”. En negocios no hay recetas perfectas. Todo es probabilidad y estimación. Y no ser engañados por el éxito y el fracaso cuando ambos se pueden deber al azar.

19. Para generar ideas de emprendimientos es interesante identificar, definir y entender a fondo problemas específicos de un grupo de gente definible

Los problemas demasiado amplios (tránsito, pobreza, medio ambiente) son menos útiles para generar ideas que subcategorías de esos problemas.

20. Para generar emprendimientos es más útil saber mucho de un problema específico, de una tecnología específica o de un grupo de gente específico que de negocios o emprendimientos en general.

21. Los problemas son subjetivos no objetivos. Si alguien no siente un problema, no lo tiene (aunque para vos lo tenga). Si alguien siente un problema, lo tiene (aunque para vos no lo tenga). Nadie compra una solución a un problema que no siente.

22. No existe venderle algo a una empresa. Se le vende algo a alguien dentro de una empresa.

Cada persona que trabaja en una empresa tiene sus propios intereses, motivaciones y problemas. En base estos toma sus decisiones.

Por ejemplo, si le querés vender a una empresa una solución que le va a ahorrar millones pero que va a implicar que quien tiene que tomar la decisión de compra pierda su trabajo, no lo vas a vender.

O si lo que le querés vender le conviene a la empresa pero le agrega trabajo a quien tiene que tomar la decisión de comprarte. No te va a comprar.

Lo que tenés que pensar es a qué persona dentro de la empresa le estás mejorando la vida. Y a esa le tenés que vender.

Las empresas (u otras organizaciones) no tienen un interés homogéneo. Son una red de intereses diversos, parcialmente alineados.

23. Convencer no funciona, contagiar funciona. No trates de vender, hacé algo que está buenísimo para vos y encontrá la gente que ya está buscando eso sin que se lo tengas que explicar.

24. Más mentalidad de científico y menos de abogado. Menos argumentar y más descubrir. Menos plan de negocio y más plan de descubrimiento.

25. ¿Cuál dirían que es el primer objetivo de un emprendimiento? (primero no en el sentido de “más importante” sino de “lo primero que tiene que lograr”).

26. Antiguamente, la respuesta a la pregunta 25 era generalmente “hacé algo grande rápido”. El resultado de esto fueron miles de empresas grandes que hacían cosas que nadie quería (infladas por inversión). Obviamente se fundieron.

El racional detrás de este objetivo era que existía casi siempre una “ventaja del primero”. El primero que se hacía grande en algo, se quedaba con el mercado.

La experiencia demostó que esto es incorrecto.

En algunos casos hay ventaja en ser el primero, pero esta es la excepción, no la regla.

27. La regla es que NO hay ventaja en ser los primeros en hacer algo. Pero hay excepciones. Son estas:

– Cuando hay monopolios físicos o legales.

– Cuando hay curvas de aprendizaje relevantes.

– Cuando hay altos costos en cambiar de proveedor (lo vamos a ver cuando hablemos de estrategia).

– Cuando hay economías de escala (lo vamos a ver cuando hablemos de estrategia).

28. El primer objetivo de un emprendimiento es aprender: encontrar la intersección entre lo que quieren hacer los fundadores y lo que funciona económicamente.

Si solo pensás en lo que funciona económicamente en el corto plazo construis un proyecto comercial que no tiene nada que ver con vos, que no tiene los ideales ni el espíritu ni la mística que nutren a quienes se convierten en grandes organizaciones.

Si solo pensás en tus ideales y no testeás cosas con la realidad, entendiendo cómo construir esos ideales en el día a día, tu proyecto se transforma en un delirio que vive sólo en tu cabeza.

29. La misión, visión, valores, etc de las empresas generalmente son cartón pintado, porque están hechas con un objetivo de comunicación externa, cuando su objetivo central debe ser la comunicación interna: la creación de la cultura de la organización.

No pienses los valores y misión de la organización como una expresión de deseos ni mucho menos como una pieza de comunicación externa.

Lo fundamental de la misión y los valores es que sean genuinos. Que sean el fruto de destilar la esencia de tus propios valores e ideales. No los que te gustaría tener sino los que rigen tu vida de verdad. Si no, son una fachada vacía que no vale nada.

30. Las empresas (u organizaciones) increíbles no nacen increíbles. No se diseñan increíbles. Nacen horribles y van encontrando en el camino su grandeza. Son una máquina de aprender y de mejorar en el tiempo.

31. El aprendizaje en las empresas ocurre como en la naturaleza, a través de la evolución. La evolución opera a través de la variación y la selección natural.

La variación depende de vos, de cuántas cosas nuevas te permitís probar en la empresa. Sin variación no hay aprendizaje.

La selección natural depende de vos y del mercado.

32. No trates de que tu emprendimiento sea como una empresa grande pero chiquita. No metas procesos ni pienses en escala antes de tiempo.

Es como pensar que porque muchos ricos fuman cigarros, vos tenés que fumar cigarros para ser rico.

33. Pensá tu emprendimiento como un laboratorio, no como una empresa.

34. Cuando empiezo un emprendimiento me sirve pensar que todavía no empezó. Que va a empezar en 3 años y que lo que estamos haciendo es simplemente probar cosas para cuando lancemos en serio.

35. Es fácil aceptar que el primer objetivo de un emprendimiento es aprender, pero es muy difícil hacerlo en serio, porque requiere hacer un montón de cosas anti intuitivas y no hacer muchas otras que parecen obvias.

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